La gran pasión de Marco Ramos por el mundo de la náutica le llevó a crear, hace
tres años, su propia empresa –pionera en la región- que en estos momentos navega viento en
popa. En la actualidad está acometiendo obras de ampliación de sus instalaciones, por tercera vez
desde que empezó y emplea a una plantilla de 14 trabajadores que espera aumentar en un futuro.
Este joven armador maliayo comenzó con la venta y reparación de barcos deportivos para en una
posterior fase poder iniciar la fabricación de sus propias embarcaciones. Tras largos años de
trabajo en mayo de 2006 finalizó la construcción de su primer barco, el Sentinel, embarcación que
destaca por su potencia y estabilidad y que es capaz de alcanzar los 27 nudos de velocidad máxima.
1. ¿Cómo surgió la idea de crear su empresa?
Desde pequeño he sentido atracción por el mar, siempre he tenido barco, soy pescador.
Mientras estudiaba automoción trabajé en los astilleros haciendo moldes de barcos y ahí empezó mi
deseo de fabricar mis propios barcos. Saqué el PER (Título de Patrón de yate) y estudié Diseño y
Construcción Naval de manera autodidacta durante los 10 años que trabajé de vigilante. Cuando
cumplí los 30 tenía muchas ideas rondándome la cabeza, por lo que decidí plantearme cómo poder
llevarlas a cabo. Así que vendí mi coche y mi barco para comprar un todoterreno y un remolque con
los que iniciar mi nueva andadura profesional.
Junto a Isidro, nuestro mecánico, comenzamos modestamente en un pequeño taller durante
nuestro tiempo libre, pues, durante 2 años compaginábamos nuestro trabajo como vigilantes con el
trabajo en el taller, no podíamos arriesgarnos a dejarlo todo hasta que no lo viésemos claro, y
cuesta mucho trabajo sacarlo adelante.
El enfoque era en una primera fase vender barcos y con los beneficios invertir en la
fabricación. En mayo de 2006 terminamos nuestro primer barco y a mayo de este año llevamos un total
de 22 barcos fabricados.
2. ¿Acudió a algún servicio para asesorarse?; ¿le resultó satisfactorio?
Acudimos al IDEPA para informarnos sobre las ayudas pero no había ninguna que nos encajase,
por lo que la inversión fue personal, a base de créditos. Luego solicitamos una ayuda en el Proder
para ampliación de nuestras instalaciones y maquinaria, nos la concedieron y estamos contentos,
aunque considero que es decepcionante ver cómo a empresas como Autotex Airbag -que se fundó casi a
la vez que mi empresa- se le concedieron 3 millones de euros y no se les exige más compromiso que
un plazo temporal, mientras que si ese dinero se destinase a empresas asturianas que demuestren que
están creando empleo, las ayudaría a despegar.
3. ¿Qué importancia ha tenido su formación a la hora de emprender?; ¿y su
experiencia laboral?
Toda porque sino sería imposible. Desde diseñar la estructura hasta ir a por el barco, son
procesos que hay que conocer bien. Por eso formo a mis trabajadores. Cuando empecé a incorporar
personal lo hice a través de conocidos, pero que no tuviesen experiencia náutica alguna, que
empezasen de cero porque la fabricación de un barco es muy personal, tiene muchas modificaciones y
alguien con experiencia quizá no podría adaptarse a nuestro proceso de fabricación. Por ejemplo, el
caso de.: Natalia, mi Jefa de Fabricación, provenía del sector hostelero y de la limpieza, se formó
a mi lado y ahora dirige todo el proceso de fabricación de los barcos. Actualmente tenemos una
plantilla de 14 trabajadores con vistas a ampliarla en un futuro.
Y también es fundamental la capacidad. El ritmo de las empresas lo marca la capacidad que
tenga el empresario. Si no tienes capacidad, la empresa se para. Una empresa no es sólo fabricar o
vender, sino también llevar contabilidad, administración, calidad –esto último es muy
complicado de mantener).
4. ¿Qué obstáculos encontró a la hora de montar su empresa?
Al principio problemas económicos, por falta de ayudas por parte de la administración y ahora
los problemas típicos del día a día: estar pendiente de materiales, atender bien a los clientes
–que es más difícil que fabricar barcos-, actualizarse constantemente, por ejemplo, cuando
compramos carretillas elevadoras, toda la plantilla sacó su carnet de carretillero. También estar
al día en cuanto a normativa medioambiental y de calidad. Actualmente estamos en proceso de
certificación.
5. ¿Qué factores considera que le han favorecido en el desarrollo de su
actividad emprendedora?; ¿le frenó alguno?; ¿cuál/es?
Apoyo total de mi entorno familiar más próximo que para mí es lo más importante.
El saber, mis conocimientos. Hoy por hoy es más fácil montar empresas de vender algo, pero de
fabricar algo que conlleve mano de obra cada vez menos.
Obstáculos: Muchos impuestos, pocos trabajadores que estén dispuestos a formarse, sólo
quieren trabajar 8 horas.
Damos mucha importancia a todo el proceso, que sea de calidad, porque nosotros lo diseñamos,
lo fabricamos y lo vendemos.
Nuestro afán por diferenciarnos y por progresar: somos el tercer distribuidor en España de
motores Suzuki y tenemos el servicio oficial de motores Volvo Marine. Además somos la única náutica
en España que hace esto. Queríamos ser diferentes a lo que se ofertaba en el resto de España:
- Somos Instaladores Oficiales en Radiotelecomunicaciones autorizados por el Ministerio de
Industria. Había otros pero no estaban integrados en una náutica, eran subcontratas.
- Tenemos medios propios para transportar nuestros barcos. Compramos 2 camiones-grua
adaptados para cargar y transportar barcos. Esto supuso una inversión de 40 millones, con el
objetivo de ahorrar costes.
- Fabricar nuestra propia marca, tenemos un diseño propio, el Sentinel, que fabricamos en su
totalidad en nuestro astillero con un motor Suzuki (fuera borda), que está resultando un éxito
tanto por su potencia como por su estabilidad. Es una embarcación muy veloz que alcanza los 27
nudos de velocidad máxima –unos 55 kms/h-. Prueba de ello son los pedidos que nos están
llegando.
6. En términos generales, ¿está satisfecho/a con su opción profesional de
montar su propio negocio?
Sí, estoy muy orgulloso, siento una satisfacción personal difícil de describir, es un
sentimiento que recompensa con creces todo el esfuerzo diario. El optimismo crece cuando obtienes
el 30-45% incremento de beneficios con la misma plantilla. No puedo pedir más.